Casa en Mojácar
Ubicación
Mojácar (Almería)
País
España
Estudio arquitectura
Campo Baeza
Arquitecto
Alberto Campo Baeza con Modesto Sánchez Morales
Arquitectos colaboradores
Alejandro Cervilla García, Ignacio Aguirre López, Tommaso Campiotti, Alfonso Guajardo-Fajardo Cruz, María Pérez de Camino Díez, Sara Fernández de Trucios, Joan Suñé, David Vera García
Cliente
José Luís González Martínez
Constructor
Grupo Albaida
Año
2018-2022
Fotografías
Javier Callejas
El interior lo preside un espacio en doble altura vertical, bien proporcionado. En él vamos abriendo huecos que, como trampas, van recogiendo la luz del sol que allí penetra en una maravillosa sinfonía.
Tras cuatro años de trabajo intenso, hemos terminado la construcción de una casa en Mojácar.
La casa intenta poner en pie el espíritu que allí plantó Roberto Puig en su día: un pueblo mediterráneo escalonado en una preciosa cascada de volúmenes blancos frente al mar. Así lo hace puntualmente nuestra casa.
Se trata de un solar escarpado, como todos, entre dos edificaciones escalonadas, como todas. Y cumpliendo puntualmente con la normativa existente. Querríamos, una vez más, levantar aquí la arquitectura más hermosa posible.
Se escalona también nuestra construcción en los cuatro niveles existentes entre las dos calles, la de arriba y la de abajo. Sobre la calle de arriba sólo levantamos una planta, aunque la normativa nos permita dos, para no tapar las vistas al vecino de atrás. Sobre la calle de abajo, unificamos los dos primeros niveles por lógica aplastante.
En nuestra “cascada de volúmenes”, aparecen dos plataformas de terrazas a las que se abren las correspondientes estancias. Los petos de protección de las terrazas tienen la altura de mesa y ofrecen una superficie horizontal generosa, terminada en piedra caliza blanca bien resistente.
Todo se pinta de blanco a la cal, y los suelos de todas las terrazas se resuelven con piedra caliza blanca. Desde fuera, desde el mar, esta casa nueva se lee como un trozo más de pueblo.
El interior lo preside un espacio en doble altura vertical, bien proporcionado. En él vamos abriendo huecos que, como trampas, van recogiendo la luz del sol que allí penetra en una maravillosa sinfonía.
Aluminio en el proyecto
El diseño minimalista de esta maravillosa casa precisaba que la carpintería pasara desapercibida. Y es que, en ocasiones, la mejor carpintería es la que no se ve, pero realiza todas sus funciones.
Estos huecos que recogen la luz, como los describe el autor, están ocupados por carpinterías con vidrio fijo, en algunos casos, y con carpinterías que se abren al interior o por balconeras correderas que permiten la salida a la terraza. Estas carpinterías, de aluminio de color blanco, como los muros exteriores, paredes, suelos y techos interiores, además de dejar penetrar la poderosa luz natural de Almería, deben permitir la ventilación cruzada en verano, evitar la entrada de aire en invierno, impedir que el agua de lluvia penetre al interior, mantener el vidrio en su posición cuando llegan rachas de fuerte viento, minimizar las transmitancias térmicas interior-exterior y mantener el aspecto superficial durante años, pese a la proximidad del mar y la humedad salina.
El diseño minimalista de esta maravillosa casa, precisaba que la carpintería pasara desapercibida. Y es que, en ocasiones, la mejor carpintería es la que no se ve, pero realiza todas sus funciones.
Además, el aluminio es infinitamente reciclable y mantiene todas sus propiedades físicas y mecánicas. Si algún día esta casa deja de utilizarse, los perfiles de aluminio serán recuperados para volver a crear nuevas ventanas.
Aluminio y Arquitectura





